Campus 25 Centro de formacion de adultos

Campus 25 Centro de formacion de adultos

diumenge, 25 d’octubre de 2015

El enigma de esta semana
El servicio postal mongol
El servicio postal mongol tiene una regla estricta que indica que los envíos no deben superar un metro de largo. Los envíos mayores deben ser enviados por empresas privadas, notorias por su coste, ineficiencia y alto índice de pérdidas. Boris necesitaba enviar sin peligros su antigua y valiosa flauta a través del correo. Desgraciadamente, medía un metro con cuarenta centímetros y no podía ser desarmada, ya que era de una única pieza de ébano. Al fin dio con una manera para enviarla a través del servicio postal mongol. ¿Qué es lo que hizo?

Solución al enigma de la contraseña

No existe una verdad absoluta, sino un punto de vista desde donde observar la realidad. En el enigma se esta semana, los números contienen la clave.
 Cuando la respuesta se nos resiste, cuando una solución se esconde entre los entresijos de un problema, a menudo lo mejor es alejarse un poco y observar. Con algo de distancia, y ejercitar el pensamiento lateral, cualquier enigma puede ser resuelto.

El pensamiento lateral es una forma específica de organizar los procesos de pensamiento, que busca una solución mediante estrategias no ortodoxas, que normalmente serían ignorados por un pensamiento lógico sin capacidad de abstracción. La idea es alejarse de lo establecido (las sillas son para sentarse, el suelo para andar) para encontrar una respuesta escondida.

En el enigma planteado esta semana, los números eran algo más que simples números. Para hallar la respuesta, el lector debía observarlos como grupos de letras que conforman palabras que determinan un número. Es decir, 18 (dieciocho) es una palabra que tiene nueve letras; 8 (ocho), tiene cuatro letras; 14 (catorce) tiene siete. Es una mera casualidad que las contraseñas coincidan con la mitad del número que se oye desde dentro de la sala, ya que los que quieren entrar sólo deben decir el número de letras que tiene la palabra.

En el caso de los dos policías muertos, el primero, al oír 0 (zero), debería haber respondido cuatro; y el segundo, que oyó 6 (seis), también debería haber respondido cuatro.

Al final cada número esconde más de una interpretación tras de sí. No existe una verdad absoluta, sino un punto de vista desde donde observar la realidad.

diumenge, 18 d’octubre de 2015

EL ENIGMA DE LA CONTRASEÑA
"Los números siempre dicen la verdad". Esta premisa, por muy generalizada que esté, tiene trampa. Los números pueden ser interpretados, leídos o utilizados de muchas maneras, haciendo que justifiquen cualquier argumento y otorgando una base de veracidad un tanto engañosa.
El enigma de esta semana se centra en los números. Pero, como siempre, tras ellos se esconde un mundo de posibilidades que sólo gracias a un ejercicio de pensamiento lateral, uno puede llegar a descubrir la respuesta que entrañan.
Un grupo de policías está investigando a unos delincuentes que trafican en un local bien custodiado. Desde un coche camuflado vigilan la puerta del local durante días. Quieren infiltrar a un grupo de policías de paisano, pero no saben cómo superar el primer escollo: La contraseña de entrada. Durante su vigilancia, un hombre llega, llama a la puerta y desde el interior le dicen: “18”. El cliente responde: “9”. La puerta se abre y accede al interior. Los policías se miran, creen tener la respuesta. Pero deciden esperar.
Viene otro cliente. Desde dentro le dicen: “8”. Él responde: “4”. La puerta se abre. Los policías sonríen. “Ya lo tenemos”. Llega otro cliente. Desde dentro dicen: “14”. El cliente contesta: “7”. La puerta se abre. “¿Lo ves?” dice el jefe de policía. Deciden enviar a un agente. Llama a la puerta. Desde dentro le dicen: “0”. El policía se queda parado. Después de unos breves segundos responde: “0”. Se oye una ráfaga de disparos y el policía muere. Los agentes que hay en el coche se quedan sorprendidos, pero deciden enviar a otro agente. Desde dentro se oye: “6”. El policía contesta muy convencido: “3”. Pero la puerta no se abre. Se oye una ráfaga de disparos y el policía muere.
¿Por qué no se abrió la puerta? ¿En ambos casos, cuál sería la respuesta que les hubiera permitido entrar?